Cómo la tecnología puede ayudar a los propietarios de edificios a cumplir con el New Deal Verde de la Ciudad de Nueva York

El New Deal Verde de la Ciudad de Nueva York introdujo un objetivo de reducción de emisiones del 40% para el sector de la construcción, que se cumplirá en 2030. Alcanzar este objetivo con solo mejoras menores es inviable, lo que significa que serán necesarias reformas profundas en los edificios. La ley cubre todos los edificios de más de 25,000 pies cuadrados, y el listón es más alto para los edificios públicos, lo que requiere una reducción de emisiones del 50%.

La legislación reciente aporta un beneficio ambiental significativo, pero el gobierno local es consciente de que podría costar miles de millones para el sector de la construcción. Los requisitos son menos exigentes para las propiedades con disponibilidad limitada de efectivo, como los edificios de apartamentos con alquiler regulado.

Reducir las emisiones de los edificios en un 40% puede parecer una tarea abrumadora con las tecnologías disponibles actualmente. Sin embargo, dado que aún falta más de una década para 2030, hay tiempo para desarrollar e implementar soluciones innovadoras. Considere las drásticas reducciones de costos logradas en la industria de la energía solar: la tecnología no era viable debido a su costo hace menos de dos décadas, pero ahora se encuentra entre las fuentes de energía de más rápido crecimiento en el mundo.


Mejore su eficiencia energética y reduzca las emisiones de los edificios


Combinando electrificación de edificios y energías renovables

Un posible enfoque para descarbonizar el sector de la construcción es reemplazar los aparatos de combustión por equipos eléctricos. Por ejemplo, una bomba de calor geotérmica puede asumir las funciones de una caldera sin producir emisiones a nivel local. Sin embargo, este enfoque requiere una mayor proporción de generación renovable para ser factible. Las emisiones simplemente se están reubicando si la red eléctrica continúa dependiendo de los combustibles fósiles.

Cómo la tecnología puede ayudar a los propietarios de edificios a cumplir con el New Deal Verde de la Ciudad de Nueva York

El almacenamiento de energía puede permitir un mayor nivel de electrificación del edificio, lo que permite una mayor participación de la energía solar y eólica. Actualmente, la naturaleza variable de estas fuentes de energía limita su aplicación. Sin embargo, la adopción generalizada del almacenamiento de energía podría equilibrar la generación renovable con la demanda de los edificios:

  • Si hay generación excedente de paneles solares o turbinas eólicas, se pueden programar baterías y otros sistemas de almacenamiento de energía para absorberla.
  • Por otro lado, los sistemas de almacenamiento de energía se pueden configurar para entregar energía cuando la demanda es alta. Esto elimina la carga de la red eléctrica, reduciendo su costo operativo.

Este enfoque funciona en teoría, pero el costo puede ser muy alto en un proyecto real. Tanto las bombas de calor como los sistemas de almacenamiento de energía son tecnologías costosas, pero la innovación podría reducir sus costos, al igual que en el caso de la energía solar.

Llevando la inteligencia artificial a los edificios

Cómo la tecnología puede ayudar a los propietarios de edificios a cumplir con el New Deal Verde de la Ciudad de Nueva York

La inteligencia artificial es otra tecnología prometedora que puede reducir el impacto ambiental de los edificios. El desperdicio de energía se puede atribuir en gran parte a equipos ineficientes y envolventes térmicas. Sin embargo, también se desperdicia mucha energía debido a los malos hábitos de uso y los sistemas de construcción que no están configurados correctamente. Los siguientes son dos ejemplos comunes:

  • Muchos edificios tienen accesorios de iluminación que nunca se desactivan, incluso cuando no hay ocupación. Este es un problema común en hoteles y edificios multifamiliares.
  • Los sistemas de aire acondicionado a menudo se configuran a la temperatura más baja y a la velocidad más alta del ventilador durante el verano. El enfriamiento excesivo es perjudicial para la salud y la comodidad.
  • Una práctica similar que desperdicia energía durante el invierno es configurar los sistemas de calefacción a la temperatura más alta disponible.
  • Los sistemas de agua caliente con tanques de almacenamiento a menudo se dejan en funcionamiento de forma permanente. Hay pérdidas significativas en modo de espera solo para mantener caliente el agua del tanque.

Los sistemas de iluminación se pueden controlar fácilmente con sensores de presencia. La calefacción de espacios, el aire acondicionado y el calentamiento de agua pueden automatizarse mediante un sistema de gestión de edificios (BMS), ya que sus requisitos de control son más complejos.

Los mayores beneficios de la IA en el sector de la construcción se pueden lograr si se coordina el funcionamiento de varios edificios para reducir el consumo de energía. Por ejemplo, reducir la demanda de un edificio en 20 kilovatios no tiene un impacto importante en la red. Sin embargo, si se logra el mismo resultado en 5.000 edificios, se sacan de la red 100 megavatios de carga.

La IA también puede interactuar con la generación renovable y los sistemas de almacenamiento de energía para maximizar su valor. Las plantas de energía virtuales son un concepto muy prometedor: un sistema de control gestiona pequeñas instalaciones en varios edificios, agregando su capacidad para operar como una planta de energía. En Australia se está desarrollando un proyecto de este tipo, que combina la capacidad de 50.000 sistemas de energía solar residencial con almacenamiento de energía. Cada instalación tiene una potencia nominal de 5 kW y una capacidad de almacenamiento de 13 kWh, sumando 250 MW y 650.000 kWh.

Conclusión

El New Deal verde de la ciudad de Nueva York parece una pesada carga financiera para el sector inmobiliario, pero también se debe considerar el plazo a largo plazo. Las tecnologías prometedoras para los edificios podrían llegar al mercado a un costo competitivo, lo que permitiría reducir las emisiones a través de actualizaciones económicamente viables. Los propietarios de edificios pueden lograr mejores resultados mejorando gradualmente su eficiencia energética año tras año, en lugar de intentar una remodelación de un edificio grande cuando se acerca la fecha límite.