Comprensión de la infección por COVID-19 en edificios: primer paso de prevención

Las autoridades sanitarias están de acuerdo en que transmisión de coronavirus ocurre principalmente de persona a persona, a distancias inferiores a seis pies. Se liberan gotas grandes con el virus cuando las personas infectadas estornudan o tosen, o incluso cuando gritan o hablan en voz alta. La infección puede ocurrir por contacto directo con estas gotitas o cuando caen sobre superficies de objetos que luego son tocados por otra persona. Las gotas más pequeñas o los aerosoles con el virus son más peligrosos, ya que pueden permanecer en el aire más tiempo, viajando distancias más largas.

Los sistemas HVAC no pueden hacer mucho contra la transmisión de corto alcance. En este caso, la infección ocurre antes de que el SARS-CoV-2 pueda manejarse mediante sistemas de filtrado, desinfección o extracción. Sin embargo, no se ha descartado la transmisión aérea a distancias más largas, y aquí es cuando las medidas de HVAC se vuelven efectivas. ASHRAE publicó una guía extensa sobre cómo hacer que los edificios sean resistentes al COVID-19.


Rediseñe su sistema HVAC para la prevención de COVID-19.


Estrategias de diseño de HVAC contra el coronavirus

Los ingenieros de HVAC pueden utilizar varias características de diseño para interrumpir las vías de transmisión del coronavirus. Estas estrategias no son mutuamente excluyentes y logran el mejor efecto cuando se combinan:

  • Dilución con mayor ventilación: Esto reduce la concentración de patógenos en el aire.
  • Presurización de la habitación: Controlar la dirección de los patrones de flujo de aire para minimizar la exposición.
  • Control de humedad: La transmisión de bacterias y gérmenes se minimiza con un 40% – 60% de humedad relativa.
  • Comodidad térmica: La temperatura interior debe controlarse eficazmente y mantenerse dentro de un rango cómodo. Se cree que el estrés térmico hace que los ocupantes del edificio sean más vulnerables a las infecciones.
  • Filtración: Los filtros de alto rendimiento como MERV 13-16 y HEPA pueden capturar muchos gérmenes transportados por el aire y también partículas contaminantes no biológicas.
  • Irradiación germicida ultravioleta: La luz ultravioleta puede inactivar patógenos como el coronavirus al destruir su ADN o ARN.

No se recomienda desactivar los sistemas HVAC bajo ninguna circunstancia, incluso cuando un edificio todavía está vacío. Cuando no se controla, la humedad del aire y la variación de temperatura pueden dañar varios materiales y dispositivos. Todas las instalaciones deben seguir las últimas versiones de los estándares de diseño y códigos de construcción, y también las guías publicadas y las mejores prácticas para lidiar con COVID-19.

Prevención de la infección por coronavirus mediante pequeñas gotas en el aire

Los aerosoles de menos de 10 micrones son de especial interés para ASHRAE, ya que pueden permanecer en el aire durante horas o incluso días. Esto les da mucho tiempo para propagarse con el movimiento del aire interior y posiblemente infectar a los ocupantes que están lejos de la fuente. Las gotas más grandes también pueden encogerse por evaporación, convirtiéndose también en aerosoles en el aire. Dado que los aerosoles son tan pequeños y numerosos, la mejor estrategia contra ellos es controlar el movimiento masivo del aire, combinado con medidas de filtrado y desinfección.

Comprensión de la infección por COVID-19 en edificios: primer paso de prevención

Como se mencionó anteriormente, los sistemas HVAC tienen poco o ningún efecto contra la infección por coronavirus a corta distancia. Estas medidas de prevención están pensadas como un complemento del distanciamiento social y los equipos de protección personal (EPI), no como un reemplazo. La efectividad de las medidas de HVAC contra COVID-19 depende de varios factores:

  • Ubicación y densidad de la fuente.
  • Tamaño de gota.
  • Tipo de sistema de distribución de aire.
  • Temperatura del aire.
  • Humedad relativa.

Los ingenieros de HVAC no pueden controlar los dos primeros factores. Sin embargo, el resto se puede optimizar para reducir el riesgo de infección por coronavirus en los edificios. El sistema de distribución de aire debe eliminar el aire de las habitaciones que puedan contener fuentes de coronavirus, antes de que se propague a otras áreas del edificio.

Se recomiendan los purificadores de aire portátiles con filtros HEPA y desinfección UV, siempre que no liberen ozono. Estos dispositivos a menudo pueden capturar gérmenes y otros contaminantes del aire en la fuente. Las partículas con un tamaño de alrededor de 0.3 micrones son las más penetrantes, y un filtro HEPA puede capturar el 99.97% de ellas, con una mayor eficiencia para partículas más pequeñas y más grandes. Tenga en cuenta que la eficacia de la filtración también depende de la ubicación del filtro y del flujo de aire a través de la unidad.

Idealmente, un edificio debe ventilarse con aire exterior al 100%, combinado con filtración de alta eficiencia y desinfección ultravioleta. Existen otras medidas viables para mejorar la calidad del aire interior, pero estas tres son las tres recomendaciones principales de ASHRAE. Si el diseño de la ventilación lo permite, cada área del edificio debe tener su propio suministro y escape de aire, minimizando el movimiento de aire entre las habitaciones.

Medidas adicionales para un edificio resiliente COVID-19

Comprensión de la infección por COVID-19 en edificios: primer paso de prevención

Las empresas pueden implementar las últimas tecnologías para combatir el coronavirus, pero la medida más eficaz es mantener el virus alejado de los edificios en primer lugar. Los gerentes comerciales deben analizar todos los puestos de trabajo, y se debe instruir a los colaboradores para que trabajen desde casa a menos que su presencia sea completamente necesaria.

Se requieren medidas de prevención en todos los destinos comerciales, pero especialmente en los edificios donde interactúan muchas personas: la atención médica, las oficinas, el comercio minorista y la fabricación son algunos ejemplos. El coronavirus también se puede propagar con el transporte público, lo que brinda aún más razones para trabajar desde casa tanto como sea posible.

El personal de mantenimiento debe usar equipo de protección personal (EPP) cuando trabaje con sistemas de edificios que puedan contener SARS-CoV-2 u otros gérmenes. Por ejemplo, se debe usar PPE al cambiar filtros o al trabajar con unidades de tratamiento de aire (AHU). ASHRAE recomienda usar el mismo EPP que un trabajador de la salud: respiradores N95, protección para los ojos, guantes desechables, overoles desechables y cubrezapatos. Una vez finalizada la tarea, se debe desechar el EPP usado y el personal involucrado debe ducharse y cambiarse de ropa.