Diseñar estrategias para ayudar a reabrir escuelas entre COVID

Las escuelas y universidades pueden convertirse en centros de infección de COVID-19 si no se gestionan adecuadamente. Los estudiantes tienen menos probabilidades de experimentar síntomas graves gracias a su edad, pero no se puede decir lo mismo de sus padres en casa. Los estudiantes también pueden exponer a sus abuelos al virus, especialmente si tienen pocos o ningún síntoma. El riesgo es aún mayor cuando los abuelos cuidan a los jóvenes estudiantes durante muchas horas mientras sus padres están en el trabajo.

Los bloqueos gubernamentales actuales no permiten clases presenciales en muchas partes del mundo. Sin embargo, eventualmente se abrirán instituciones educativas y serán necesarias medidas de prevención para prevenir la propagación del COVID-19. Desde que comenzó la pandemia, ASHRAE ha publicado guías para muchos tipos de edificios, incluidas escuelas y universidades. Las medidas sugeridas incluyen tasas de ventilación más altas y sistemas de purificación de aire dedicados para cada salón de clases.


¿Administras una escuela o universidad? Asegúrese de que sus aulas estén a salvo de COVID-19 antes de reabrir.


Este artículo describirá algunas estrategias de diseño que pueden ayudar a reabrir escuelas de manera segura, según las recomendaciones de ASHRAE y los CDC. Dado que muchos estudiantes viven con sus padres, protegerlos del COVID-19 ayuda a proteger a toda la población. Como en todos los otros edificios, el Diseño HVAC tiene un papel clave en la prevención de infecciones.

Preparando escuelas y universidades para la reapertura

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Si un edificio educativo se ha cerrado por completo, ASHRAE recomienda ejecutar los sistemas HVAC a plena capacidad durante una semana entera antes de volver a abrir. Sin embargo, esto se puede reducir a solo 24 horas si los sistemas de HVAC se usaran regularmente mientras el edificio estaba cerrado. Estos sistemas también deben estar operativos en cualquier momento cuando el personal de la escuela u otro personal esté trabajando en el edificio.

Los administradores de la escuela también deben verificar si hay algún mantenimiento pendiente y programarlo antes de que los estudiantes regresen al edificio. La salud y la seguridad pueden verse comprometidas si un sistema clave falla después de que se ha vuelto a ocupar una escuela o universidad. Dependiendo de cómo estén diseñados los sistemas HVAC, es posible que se necesiten actualizaciones para un entorno seguro, incluso si el mantenimiento ha sido adecuado.

Los administradores escolares también deben ser conscientes de que COVID-19 no es el único riesgo para la salud presente. Si un edificio ha estado cerrado durante más tiempo, podría haber sido afectado por el moho o el peligroso La bacteria Legionella. Todas estas amenazas deben descartarse antes de que los estudiantes reciban instrucciones de regresar.

Recomendaciones de ASHRAE para sistemas HVAC en escuelas

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Las pautas proporcionadas por ASHRAE proporcionan recomendaciones específicas para los sistemas HVAC. Antes de reabrir, los administradores de la escuela deben asegurarse de que se cumplan todos los requisitos técnicos. Algunos de los principales requisitos se resumen a continuación:

  • Los sistemas HVAC deben cumplir con la norma ASHRAE 55 para garantizar el confort térmico y Estándar 62.1 de ASHRAE para asegurar suficiente ventilación para una calidad de aire aceptable. Incluso si la instalación cumplió con estos estándares cuando se construyó, debe revisarse nuevamente después de un cierre prolongado.
  • La humedad relativa debe controlarse para que se mantenga entre el 40% y el 60%, ya que este rango minimiza el riesgo de transmisión de virus por el aire.
  • Se debe controlar la temperatura y la humedad de cada salón de clases y espacio interior.

Con respecto a la ventilación, ASHRAE también recomienda una distancia mínima de 10 pies entre las tomas de aire y las salidas de descarga. Si hay partículas virales en el aire de escape, esta distancia minimizará el riesgo de reingreso. La distancia de 10 pies es una recomendación, y los propietarios de edificios deben tener en cuenta que los códigos locales pueden tener requisitos específicos.

ASHRAE también recomienda encarecidamente probar, ajustar y equilibrar (TAB) para garantizar que todos los flujos de aire y presiones sean adecuados. Los contaminantes del aire pueden alcanzar altas concentraciones cuando la ventilación es baja, y esto también se aplica al SARS-CoV-2.

ASHRAE recomienda un aumento en las tasas de ventilación si es posible, ya que esto ayudará a eliminar los gérmenes transportados por el aire. Sin embargo, esta medida requiere una evaluación por ingenieros profesionales de HVAC. El aumento de la ventilación puede tener consecuencias negativas si se utiliza de forma inadecuada; por ejemplo, si el aire exterior es muy frío durante el invierno, demasiada ventilación puede abrumar el sistema de calefacción.

Medidas de filtrado y purificación de aire para escuelas

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ASHRAE sugiere un calificación mínima del filtro de MERV 13, y preferiblemente MERV 14, si lo permite el equipo actualmente instalado. Normalmente se recomienda la ventilación controlada por demanda (DCV) con sensores de dióxido de carbono para conservar energía, donde el flujo de aire se reduce según la ocupación. Sin embargo, ASHRAE recomienda desactivar estos sistemas mientras dure la emergencia COVID-19, para aumentar la ventilación y ayudar a eliminar cualquier virus del aire interior.

Además de aumentar la ventilación, ASHRAE recomienda una descarga de aire diaria. Esto se puede lograr usando ventilación mecánica a plena capacidad durante 2 horas antes de que lleguen los estudiantes. Para una mayor protección contra COVID, las aulas deben estar equipadas con purificadores de aire individuales, idealmente con filtros HEPA y irradiación germicida ultravioleta.

Conclusión

Las escuelas y universidades deben tener las medidas de prevención adecuadas para COVID-19 cuando vuelvan a abrir, o corren el riesgo de convertirse en focos de infección. El primer paso es preparar el edificio para recibir a los estudiantes, asegurándose de que todos los sistemas estén en buenas condiciones de funcionamiento y ejecutando el sistema HVAC con anticipación para alcanzar una temperatura y humedad adecuadas.

Los sistemas existentes se pueden mejorar con un mayor flujo de aire, índices de filtrado más altos y sistemas de desinfección ultravioleta. Las aulas individuales pueden equiparse con purificadores de aire portátiles para una protección adicional, todo mientras se siguen las instrucciones de las autoridades sanitarias, como el distanciamiento social y el uso de mascarillas.