Prevención de COVID-19 en edificios: evitar errores comunes

El brote de coronavirus no terminará de la noche a la mañana y la economía se reactivará gradualmente a medida que disminuya el número de casos. Hay muchas medidas viables para reducir la transmisión de COVID-19 en los edificios, pero pueden ser contraproducentes cuando se usan incorrectamente. Para lograr los mejores resultados, los propietarios de edificios deben seguir la guía proporcionada por las autoridades de la industria como ASHRAE y el Consejo de Edificación Ecológica de EE. UU.

Los administradores de edificios pueden abordar COVID-19 con una combinación de protocolos de seguridad y medidas técnicas. ASHRAE recomienda una mayor ventilación con aire exterior, mientras actualiza los filtros y agrega desinfección ultravioleta. El US Green Building Council brinda orientación basada en LEED, al tiempo que amplía la certificación con nuevos créditos que ayudan a prevenir COVID-19. De manera similar, el Instituto Internacional de Construcción WELL (IWBI) ha publicado una guía basada en el Estándar de Construcción WELL v2.


Mejore la resiliencia de su edificio con características de diseño efectivas contra COVID-19.


Este artículo resumirá algunos errores comunes al intentar prevenir la infección por COVID-19 en edificios. Estos errores pueden parecer buenas medidas de prevención a simple vista, pero en realidad son perjudiciales.

Uso de controles de ventilación con sus ajustes normales

Prevención de COVID-19 en edificios: evitar errores comunes

El término «ventilación inteligente» puede ser engañoso, y lo que se considera inteligente en condiciones normales puede no aplicarse a emergencias como COVID-19. Los sistemas de ventilación normalmente están configurados para proporcionar suficiente aire para el edificio, pero no más. Muchas instalaciones utilizan ventilación controlada por demanda (DCV), donde el flujo de aire exterior se ajusta según la ocupación. Esto ahorra energía del ventilador al reducir el suministro de aire y el calentamiento o enfriamiento necesarios para llevar ese aire a una temperatura adecuada. Sin embargo, no se recomienda una ventilación reducida cuando se trata de un patógeno en el aire.

Los controles de ventilación son muy útiles, pero deben reconfigurarse para la emergencia del coronavirus. ASHRAE recomienda la mayor cantidad de aire exterior posible, independientemente de la ocupación, al tiempo que reduce la recirculación de aire interior. Esto ayuda a diluir y eliminar las partículas virales del aire, reduciendo el riesgo de infección por COVID-19. Sin embargo, si un sistema DCV reduce el flujo de aire todo el tiempo, las partículas virales pueden alcanzar una concentración más alta.

Los sistemas DCV deben desactivarse temporalmente y el equipo de ventilación debe configurarse para suministrar la mayor cantidad de aire exterior posible. Esto se puede lograr más fácilmente cuando se dispone de un sistema de automatización de edificios (BAS). La configuración normal se puede guardar y deshabilitar, y se puede establecer una nueva configuración para la prevención de COVID-19.

Uso de sistemas de desinfección basados ​​en ozono para espacios ocupados

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Ozono generalmente se considera un gas «bueno», ya que la capa de ozono de la Tierra bloquea la radiación dañina del espacio. Sin embargo, no se puede decir lo mismo del ozono a nivel del suelo. Normalmente, las personas con sistemas respiratorios saludables solo experimentarán dificultad para respirar y dolor de pulmón cuando se exponen al ozono. Sin embargo, el gas es más peligroso para los pacientes con afecciones como asma y bronquitis, ya que pueden experimentar agravamiento de los síntomas.

Algunos métodos de desinfección utilizan ozono directamente, ya que el gas es capaz de destruir bacterias y virus. Sin embargo, estos métodos solo deben usarse para espacios vacíos y objetos inanimados. El ozono también es un subproducto de algunos sistemas de desinfección ultravioleta, particularmente aquellos con una longitud de onda por debajo de 200 nanómetros. Antes de comprar un sistema UVGI, asegúrese de que cumpla con el estándar UL 2998 – Procedimiento de validación de reclamos ambientales (ECVP) para cero emisiones de ozono de los limpiadores de aire.

Ignorar otros gérmenes peligrosos en el interior de los edificios

Prevención de COVID-19 en edificios: evitar errores comunes

El nuevo coronavirus (SARS-CoV-2) está recibiendo mucha atención de los medios de comunicación, pero los propietarios de edificios no deben pasar por alto otros peligros biológicos. La humedad incontrolada puede provocar una infestación de moho, dañar materiales y liberar esporas al aire. Estas esporas pueden causar reacciones alérgicas y los pacientes con afecciones respiratorias son especialmente vulnerables.

La bacteria Legionella es incluso más peligrosa que el moho: causa la enfermedad del legionario, una neumonía grave con una tasa de mortalidad mucho más alta que el COVID-19. Esta bacteria tiende a crecer en agua estancada, especialmente cuando se ha mantenido caliente durante períodos prolongados.

Los propietarios de edificios deben implementar medidas de prevención para el coronavirus, pero no pueden ignorar el moho y la Legionella. Los administradores deben tener especial cuidado al reabrir edificios que han estado ocupados durante varias semanas, ya que el moho y la Legionella podrían haberse propagado sin ser detectados. Se recomienda obtener una evaluación profesional de su edificio antes de reabrir.

Usar filtros de aire inadecuados

Prevención de COVID-19 en edificios: evitar errores comunes

ASHRAE recomienda actualizar los filtros de aire para capturar partículas virales de manera más efectiva. Sin embargo, no debe comprar la clasificación de filtro más alta disponible sin una evaluación de HVAC. Los filtros de alto rendimiento capturan partículas pequeñas con mayor eficacia, pero también restringen el flujo de aire. Los sistemas de ventilación deben tener suficiente capacidad para manejar el nuevo filtro, o el flujo de aire puede caer a valores inaceptables.

Los filtros de aire más eficientes son aquellos con una clasificación MERV de 13 a 16, y los filtros HEPA pueden atrapar un porcentaje aún mayor de partículas finas. Si su sistema de ventilación no puede funcionar con estas clasificaciones de filtro, también están disponibles como unidades portátiles. No debe usar un filtro de aire que ahogue su sistema HVAC, ya que el aire interior no se puede renovar de manera efectiva.

Tratando de reanudar los negocios como de costumbre

Prevención de COVID-19 en edificios: evitar errores comunes

COVID-19 ha sido disruptivo para todos los sectores comerciales, pero también brinda una oportunidad para mejorar la eficiencia en las prácticas comerciales. Por ejemplo, muchas empresas se vieron obligadas a utilizar la colaboración remota por primera vez para seguir operando durante los bloqueos gubernamentales. Sin embargo, se han dado cuenta de que muchas tareas no requieren la presencia física de colaboradores. La colaboración remota previene la infección por COVID-19 durante la emergencia, pero también puede mejorar la eficiencia en condiciones normales.

La tecnología de la construcción (contech) es un campo prometedor, pero la industria ha tardado en adoptar soluciones innovadoras. El brote de COVID-19 brinda la oportunidad de probar nuevos conceptos y demostrar su efectividad, logrando un beneficio permanente para la industria de la construcción.