Reducción de la transmisión de coronavirus en hospitales con diseño mecánico

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que cualquier paciente con una enfermedad infecciosa como el nuevo coronavirus (COVID-19) debe ser tratado en un sala de aislamiento de infecciones transmitidas por el aire (AIIR). Un AIIR debe cumplir varios requisitos de rendimiento:

  • Se debe proporcionar un AIIR con al menos 12 cambios de aire por hora, todos los cuales se agotan directamente al exterior.
  • Cada habitación se mantiene a presión negativa, lo que significa que el aire del pasillo entra en la habitación y luego se agota. El propósito de esto es proteger a otros pacientes, al personal médico y básicamente a cualquier persona en el hospital. Establecer una presión negativa es muy importante cuando otros edificios se utilizan como hospitales temporales.

El CDC también advierte que no se debe colocar a los pacientes en habitaciones donde el aire se recircula sin filtración de partículas de aire de alta eficiencia (HEPA). Las áreas de espera de las salas de emergencia de los hospitales deben agotarse directamente en el exterior, ya que pueden contener pacientes no diagnosticados. Esto minimiza la cantidad de partículas virales potencialmente infecciosas en el aire.


Mejore la calidad del aire y controle los gérmenes con un diseño mecánico y de plomería profesional.


¿Cómo gestionan los hospitales la calidad del aire interior?

En un hospital, parte del aire se acondiciona y recircula en todas las instalaciones. Para proteger a los pacientes y a los ocupantes del hospital, los sistemas de tratamiento de aire se basan en la dilución y la filtración. La dilución se refiere a las tasas de cambio de aire: el volumen de aire agregado o eliminado de un espacio por unidad de tiempo. Los hospitales suelen tener altas tasas de cambio de aire para mantener un entorno seguro e higiénico.

  • Las unidades de tratamiento de aire hospitalario tienen un filtro final con un Valor de informe de eficiencia mínima de al menos MERV 14. Este filtro puede eliminar el 75 por ciento de las partículas de 0,3 a 1,0 micrones y el 95 por ciento de las partículas más grandes.
  • En algunos casos, los hospitales prefieren utilizar filtros HEPA como filtros finales, que atrapan el 99,97% de las partículas que miden 0,3 micrones.

Se ha cuestionado la capacidad de los filtros HEPA para atrapar el virus COVID-19, ya que cada virión mide entre 0,06 y 0,14 micrones. Sin embargo, los virus normalmente se expulsan en gotitas de saliva, que son partículas más grandes. Según esta información y las recomendaciones de los CDC, se considera que la filtración HEPA puede ayudar a reducir la propagación del coronavirus.

Tenga en cuenta que ninguna medida puede detener el coronavirus con una efectividad del 100%. Sin embargo, las velocidades de transmisión se reducen cuando se utilizan varias medidas juntas. Estos incluyen ventilación eficaz, distanciamiento social y equipos de protección adecuados para el personal médico.

Reducción de la transmisión de coronavirus en hospitales con diseño mecánico

Para utilizar la filtración HEPA con éxito en HVAC, los filtros deben diseñarse en la instalación de HVAC y la unidad de tratamiento de aire.

  • Los filtros HEPA deben tener un ajuste apretado y un sellado adecuado, ya que las fugas de aire alrededor de sus bordes los hacen ineficaces.
  • Además, los ventiladores de la unidad de tratamiento de aire deben tener suficiente potencia para superar la caída de presión causada por los filtros HEPA.
  • Los virus y otros gérmenes se pueden controlar de manera más eficaz cuando la filtración HEPA se combina con la irradiación germicida ultravioleta (UVGI).

Otro aspecto de diseño a considerar es el nivel de humedad relativa. El virus COVID-19 es una nueva cepa, pero investigaciones previas de ASHRAE y otras instituciones han encontrado que la transmisión viral en general tiende a disminuir a 40-60% de HR. Por lo tanto, los hospitales deben controlar su humedad y mantenerla dentro de este rango. Incluso si aún no se ha estudiado el efecto específico sobre el coronavirus, el control de la humedad puede ayudar a prevenir enfermedades infecciosas en general.

La humedad relativa dentro de un edificio depende de varios factores: una envolvente del edificio eficaz que aísle el aire interior de las condiciones exteriores, un diseño adecuado de HVAC y la capacidad del equipo de humidificación.

Consideraciones de diseño de plomería en hospitales

Reducción de la transmisión de coronavirus en hospitales con diseño mecánico

Muchas características de diseño para la prevención de enfermedades se basan en estudios previos de organizaciones como ASHRAE. Aunque estas medidas no se han probado ampliamente para el coronavirus, ayudan a controlar las enfermedades infecciosas en general.

Estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han demostrado que algunas enfermedades infecciosas pueden propagarse a través de los desagües del piso o accesorios similares. Esto ocurre cuando los cambios de presión de aire agotan las trampas de plomería, eliminando la barrera entre el aire interior y el sistema de drenaje. Los códigos de plomería tienen requisitos estrictos para los sistemas de desechos sanitarios, a fin de evitar el agotamiento de las trampas debido a los cambios de presión.

Los desagües que no se utilizan con regularidad pueden perder su sello de trampa debido a la evaporación. Sin embargo, tenga en cuenta que esto provoca fugas de olores, que es probable que se noten. Una medida sencilla para evitar la evaporación en las trampas es tirar un galón de agua por el desagüe a intervalos regulares. Tenga en cuenta que la evaporación es más rápida en ambientes secos, por lo que las trampas deben revisarse con mayor frecuencia.

Los sistemas de recirculación de agua caliente deben mantenerse equilibrados y fluidos, ya que los gérmenes pueden acumularse en el agua tibia estancada. Lavarse las manos con frecuencia es una medida eficaz solo si el agua utilizada está libre de gérmenes. También es importante un control adecuado de la temperatura y el agua no debe calentarse en exceso para evitar quemaduras.